Síntomas de emergencia que no debe ignorar  
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Seguro que no pasaría por alto ni subestimaría la gravedad de un sangrado importante, no respirar, una asfixia grave, una convulsión o un coma (no puede despertarse). Estas emergencias son potencialmente mortales, para las que deberá llamar al 911. En caso de intoxicación llame al 1-800-222-1222. Sin embargo, algunos síntomas de emergencia son difíciles de reconocer o no siempre se consideran graves. Si su hijo presenta alguno de los síntomas siguientes, llame a su médico inmediatamente o acuda a la sala de urgencias más cercana.

Recién nacido enfermo

  • Su bebé tiene menos de 1 mes de vida y parece estar enfermo (vomita, tose, no tiene buen color de piel) o, de alguna manera, actúa fuera de lo normal (no come bien o duerme demasiado). A esta edad, estos síntomas son graves hasta que se demuestra lo contrario. Durante el primer mes de vida, las infecciones pueden progresar rápidamente.

Letargo grave

  • Su hijo mira fijamente al infinito, no sonríe, no quiere jugar para nada o apenas le responde. Está demasiado débil para llorar, está flácido o es difícil despertarlo. Estos síntomas son graves. Nota: es normal que duerma más cuando está enfermo, pero debería estar alerta cuando está despierto.

Confusión

  • Aparición súbita de la confusión (delirio). Su hijo está despierto pero dice y ve cosas extrañas y no le reconoce. Nota: el delirio temporal puede aparecer durante 5 minutos, más o menos, cuando hay fiebre alta. Sin embargo, si la confusión dura más tiempo pude conllevar algunas consecuencias graves.

Dolor intenso

  • El dolor intenso incapacita e interfiere con todas las actividades habituales. El niño solamente quiere estar solo. Si su hijo llora cuando lo sostiene o lo mueve, esto puede ser un síntoma de meningitis o apendicitis. Además, los niños no pueden dormir o solamente pueden dormir brevemente.

Llanto

  • El llanto constante e inconsolable se debe a un dolor intenso hasta que se demuestra lo contrario. Sospeche esto cuando los niños no pueden dormir o solamente duermen brevemente y no participan en ninguna actividad habitual cuando están despiertos. Advertencia: en lugar de un llanto constante, el dolor intenso también puede causar que su hijo se queje, gima o solloce.

No puede caminar

  • Si su hijo aprendió a caminar y después pierde dicha habilidad o la de ponerse de pie, es posible que tenga una lesión grave en las piernas o un problema de equilibrio. Si su hijo camina agachado, agarrándose la barriga, quizás tenga un problema grave como una apendicitis.

Abdomen adolorido

  • Haga presión en la barriga de su hija mientras la sienta en su regazo y mira un libro. Debe poder presionar con los dedos una pulgada aproximadamente, por toda la barriga y sin problemas. Si su hija hace un gesto de dolor o grita, eso indica que es algo grave. Si además del dolor también tiene la barriga hinchada y dura, entonces el problema es de mayor preocupación. Nota: si su hija solo le aparta la mano, probablemente significa que no la distrajo lo suficiente.

Testículo o escroto adolorido

  • Un dolor súbito en el área de la ingle puede deberse a una torcedura de los testículos (torsión). Para salvar el testículo es necesario operar en un periodo de 8 horas.

Dificultad para respirar

  • Respirar es fundamental para vivir. La mayoría de muertes infantiles se deben a problemas respiratorios graves. Si su hijo tiene dificultad para respirar, tiene laringotraqueobronquitis aguda (un sonido fuerte al inspirar que se llama estridor), sibilancia o estertores notables con cada respiración, deben atenderlo inmediatamente. Otros señales de insuficiencia respiratoria son la respiración rápida, los labios morados o las retracciones (la piel entre las costillas se hunde). Los niños con insuficiencia respiratoria grave, no pueden beber, hablar, ni llorar. Nota: la congestión nasal causa vibraciones y un poco de ruido al respirar, pero normalmente no causa ningún problema para respirar. Revise la respiración después de limpiarle la nariz con los enjuagues y la succión nasal.

Labios morados

  • Los labios, la lengua o las encías moradas (cianosis) pueden ser señales de falta de oxígeno en el riego sanguíneo. Nota: el color morado alrededor de la boca (no de los labios) puede aparecer cuando se pasa frío.

Babear

  • Si su hijo empieza a babear o vomitar de manera repentina cuando está enfermo, significa que tiene problemas para deglutir. La causa puede ser una infección grave de las amígdalas, la garganta o la epiglotis (parte superior de la tráquea). Una reacción alérgica grave también puede causar problemas para deglutir. La hinchazón en la garganta podría cerrar la vía respiratoria.

Deshidratación

  • La deshidratación significa que los líquidos corporales de su hijo están bajos. Normalmente, la deshidratación ocurre después del vómito y/o la diarrea graves. Sospeche deshidratación si su hijo no orina durante 8 horas (más de 12 horas si es mayor de 1 año); si no le salen lágrimas cuando llora; el interior de la boca está seco en lugar de húmedo; o si la fontanela del cráneo está hundida. Los niños deshidratados también están cansados y débiles. Si su hijo está alerta y activo pero no orina mucho, no está deshidratado todavía. Los niños que están muy deshidratados se marean al ponerse de pie. En caso de deshidratación es necesario reemplazar inmediatamente los líquidos por vía oral o intravenosa.

Fontanela protuberante

  • La fontanela de la cabeza de su hijo se siente tensa y protuberante. Esto significa que hay presión en el cerebro.

Cuello rígido

  • Para revisar si el cuello de su hijo está rígido, acuéstelo, levántele la cabeza hasta que la barbilla toque en medio del pecho. Si se resiste, coloque un juguete u otro objeto que le interese encima de la barriga para que así tenga que bajar la cabeza y mirarlo. A los niños mayores simplemente pídales que se miren el ombligo. La rigidez de cuello puede ser una señal temprana de meningitis.

Lesión de cuello

  • Consulte con el médico de su hijo acerca de la lesión de cuello, sin importar los síntomas. Las lesiones de cuello conllevan el riesgo de dañar la médula espinal.

Manchas o puntos morados o de color rojo como la sangre

  • Las manchas o los puntos morados o rojos como la sangre en la piel, y sin explicación, podrían ser una señal de una infección grave en el riego sanguíneo, sobre todo si su hijo también tiene fiebre. Nota: los golpes y moretones en la espinilla, ocasionados por jugar activamente, son algo distinto.

Fiebre (superior a 100.4° F o 38° C) durante los 3 primeros meses

  • Las infecciones bacterianas en los bebés pueden causar complicaciones graves. Todos los niños menores de 3 meses que tienen fiebre, deben ser atendidos lo antes posible para determinar si la causa es vírica o bacteriana.

Fiebre superior a 105° F (40.6° C)

  • Todos los síntomas precedentes son indicadores más obvios de una enfermedad grave que el nivel de la fiebre. Todos ellos pueden aparecer junto con la fiebre de pocos grados, al igual que con la fiebre elevada. Las fiebres por sí solas se consideran un factor de riesgo de infecciones graves solamente cuando la temperatura es superior a 105°F (40.6°C). Por lo tanto, si su hijo tiene fiebre superior a 104 F (40 C) que no baja de 104 F (40 C) después de tomar medicina para la fiebre, llame al médico de su hijo.

Enfermedades crónicas

  • La mayoría de las enfermedades crónicas pueden conllevar alguna complicación. Si su hijo padece una enfermedad crónica, asegúrese de averiguar cuáles son esas complicaciones y cómo reconocerlas. Las enfermedades crónicas de mayor riesgo de infecciones graves son aquellas que debilitan el sistema inmunitario (como por ejemplo, la drepanocitosis, el VIH, la quimioterapia, el trasplante de órgano, los corticoesteroides crónicos, etc.). Si habla con un médico o una enfermera que normalmente no atiende a su hijo, infórmele siempre acerca de la enfermedad crónica que padece (como el asma). Nunca asuma que ya lo saben.

 


Author and Senior Reviewer: Barton D. Schmitt

Content Set: Pediatric HouseCalls Symptom Checker

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